Playa del Carmen combina condominios nuevos, hoteles y casas a unas cuadras del mar. Eso significa humedad alta y salitre constante, y una fachada mal preparada se mancha o se pela antes de cumplir el año. Las vinílicas acrílicas de Sayer, aplicadas sobre un sellador y con el muro bien tratado, resisten mejor la brisa salina y las lluvias de la temporada. También importa el color: en Playa se usan mucho blancos y tonos claros que reflejan el sol y se calientan menos.
En nuestras 8 sucursales atendemos sobre todo a administradores de condominios y rentas vacacionales que repintan entre temporadas, contratistas con obra en Playacar, Ejidal o la zona de la 115, propietarios de casas y talleres automotrices que necesitan igualar un color. Para quien administra varias unidades, tener la misma pintura y el mismo tono disponible en cualquiera de las 8 tiendas simplifica mucho el mantenimiento.